Aulas por edad, de 0 a 3 años

En Meraki hay tres etapas, de 0 a 1 año, de 1 a 2 y de 2 a 3, y cada una tiene su espacio, su color, su mascota y su ritmo. No es una forma de ordenar a los niños. Es la forma de que cada uno tenga los materiales y el acompañamiento que le tocan ahora.

Las tres aulas de Meraki en sección, cada una en su color, con su familia de mascotas

Un bebé de ocho meses y un niño de dos años y medio no necesitan lo mismo

A los ocho meses, el trabajo es el suelo: girar, arrastrarse, alcanzar algo que está un poco más allá, mirarse en el espejo, llevárselo todo a la boca. A los dos años y medio el trabajo es otro: hablar, inventar historias, esperar el turno, sostener una propuesta durante veinte minutos sin cambiar de sitio.

Ponerlos en el mismo espacio con el mismo material obliga a elegir: o el aula se llena de piezas pequeñas que un bebé no puede tener cerca, o se retira lo que a los mayores les interesa. Por eso, cuando en un curso hay que juntar edades, se juntan las más próximas y el espacio se prepara para el más pequeño.

Por eso cada etapa tiene su espacio, con el material a la altura de esa edad. La programación anual sí es común: se trabaja un mismo tema en todo el centro y cada grupo lo adapta. Si el tema son los transportes, los bebés lo reciben de una manera y los mayores de otra.

Elige la edad por la que estás preguntando

El aula de Cargolins vista desde la puerta: suelo despejado, espejo bajo y cestos de materiales al alcance

Cargolins · de 0 a 1 año

La etapa de los bebés. Suelo, espejo, materiales al alcance de la mano y mucho tiempo de brazos. Aquí comen y duermen cuando lo piden, no cuando lo dice el horario. Es, además, el espacio con más materiales del centro.

Ver la etapa de bebés
El aula de Ratolins con el rincón de trasvases montado y las mesas bajas al fondo

Ratolins · de 1 a 2 años

La edad en la que todo se vacía y se vuelve a llenar. Trasvases, texturas, primeros pasos y una autonomía que crece cada semana. Ya comen en mesa, sin trona.

Ver la etapa de 1 a 2 años
El aula de Poriols con las mesas preparadas para una propuesta y el rincón de juego simbólico

Poriols · de 2 a 3 años

Lenguaje, juego simbólico y propuestas que duran más. Se trabajan los hábitos que van a servir en el colegio y se acompaña el proceso de dejar el pañal.

Ver la etapa de 2 a 3 años

Lo que se mueve entre una etapa y otra

  • Dónde come y dónde duerme. Los pequeños comen y duermen en su propia aula. Los mayores lo hacen en el aula multifuncional, que por la mañana es sala de psicomotricidad y de yoga y donde también se dan los talleres externos, y a mediodía es su comedor y su espacio de descanso.
  • El orden de la mañana. De 10:00 a 12:00 hay propuesta educativa y patio, pero no en el mismo orden para todos. Los pequeños salen antes al patio y hacen la propuesta después; los mayores hacen antes la actividad. Así ningún grupo se pisa con otro.
  • La asamblea. El bon dia de las 9:15 existe en las tres aulas, con la mascota saliendo de su caja sorpresa. Con los bebés es más corta y más cantada; con los mayores dura sus quince minutos y termina con un cuento.

el día completo, de 7:30 a 17:00

Los grupos se hacen cada septiembre con las edades que hay

Las tres etapas son fijas. El reparto de niños entre ellas, no. Cada septiembre se mira cuántos bebés, cuántos niños de un año y cuántos de dos empiezan el curso, y con eso se montan los grupos. Meraki tiene tres aulas independientes y las tres siguen ahí: lo que cambia cada septiembre son las edades que hay en cada una. Es lo que ocurre en un centro pequeño, y preferimos contarlo antes de que lo preguntes.

Cuando el grupo de los más pequeños es reducido, esos bebés comparten espacio con los niños más pequeños del tramo siguiente. El criterio es siempre el mismo: la diferencia de edad más pequeña que permitan las edades de ese curso, con los materiales del aula preparados para los pequeños y las zonas del espacio organizadas para que cada uno tenga lo suyo al alcance.

Un grupo montado así tiene siempre menos niños que los otros dos, y esa es la parte importante: mezclar dos edades en una misma aula obliga a reducirlo. El aprendizaje se individualiza más y un bebé tiene más atención, no menos.

Lo que un grupo así le da a un bebé es concreto: hay brazos disponibles cuando los pide, no espera turno para que le cambien el pañal y su educadora sabe de memoria cómo duerme. Y tiene delante a niños que se mueven un poco más que él, que a esta edad es exactamente lo que más le tira.

Qué edades hay en cada aula este curso, y cuántos niños, está en la página de admisiones: es el único sitio de la web donde vive ese dato y el que actualizamos cada septiembre.

Quince niños donde la normativa permitiría dieciocho

El aula de 2 a 3 años de Meraki tiene quince plazas cuando la normativa permitiría dieciocho. Tres plazas menos de las que caben. No nos lo exige nadie: es una decisión del centro, y lo que se gana es tiempo por niño. Con quince, el acompañamiento de cada uno es más individualizado.

Es el único de los tres grupos del que podemos darte esa comparación, así que no la extendemos a los otros dos. Preferimos un dato sólido a tres redondeados.

Cuántos niños hay en cada grupo se decide cada septiembre, con las edades que hay ese curso. La cifra de este curso, grupo por grupo, y las plazas que quedan libres están en la página de admisiones, que es el único sitio de la web donde vive ese dato y el que actualizamos cada septiembre. Así no te vas a encontrar dos números distintos en dos páginas.

Meraki es un centro pequeño y el total cabe entero en la cabeza de quien trabaja aquí. Por eso sabemos cómo duerme, qué come y con quién juega cada niño.

El paso de un aula a otra también se acompaña

Cambiar de aula es cambiar de espacio, de mascota y a veces de educadora de referencia. No lo hacemos de un día para otro ni por sorpresa: el niño va conociendo el espacio nuevo antes de quedarse en él, y tú sabes cuándo va a pasar. El grupo se organiza por edad, y el momento concreto depende de cómo se haya montado el curso y de cómo esté cada niño.

Sobre las aulas y los grupos

¿Por qué los niños se agrupan por edad y no todos juntos?

Porque a cada edad le corresponden materiales, espacios y ritmos distintos, y juntarlos obligaría a renunciar a algo. Un bebé necesita suelo libre, espejo y material grande y seguro; un niño de dos años y medio necesita propuestas largas, piezas pequeñas y mesa. Cada aula de Meraki está montada para lo que toca en esa etapa, con el material a su altura.

¿Cuándo pasa mi hijo de un aula a otra?

El paso de aula se hace por edad y se acompaña, nunca de un día para otro. El niño conoce antes el aula nueva y a las educadoras que va a tener, y la familia sabe con antelación cuándo va a ocurrir. El momento exacto depende de cómo se hayan montado los grupos ese curso y de cómo esté cada niño.

¿Cuántos niños hay en cada aula de Meraki?

El aula de 2 a 3 años tiene quince plazas, cuando la normativa permitiría dieciocho: tres menos de las que caben, por decisión del centro, para que el acompañamiento sea más individualizado. En los otros dos grupos el número se decide cada septiembre, según las edades de los niños que empiezan el curso, y puede cambiar de un año a otro. Las cifras de este curso, grupo por grupo, están publicadas y actualizadas en la página de admisiones de Meraki.

¿Va a estar mi bebé en un grupo solo de bebés?

Depende de cuántos bebés haya ese curso. Los grupos de Meraki se organizan cada septiembre con las edades que hay, y cuando el de los más pequeños es reducido esos bebés comparten aula con los niños más pequeños del tramo siguiente, buscando la diferencia de edad más pequeña que permitan las edades de ese curso y con los materiales del aula preparados para los pequeños. Un grupo así se monta siempre con menos niños que los otros dos, porque mezclar dos edades obliga a reducirlo: tu bebé tiene más atención, no menos. Qué edades hay en cada aula este curso, y cuántos niños, está publicado en la página de admisiones de Meraki.

¿Cada aula tiene su propia rutina?

Sí. Las tres comparten el marco del día —entrada flexible hasta las 9:15, asamblea, merienda de fruta, propuesta y patio, comida a las 12:00 y siesta de 12:30 a 14:30— pero cada una lo ordena a su manera. Los pequeños salen antes al patio, los mayores hacen antes la actividad, y los bebés siguen sus propios ritmos de sueño y alimentación dentro de ese marco.

Usamos cookies necesarias para que la web funcione y, con tu permiso, para medir el tráfico y mejorar el contenido. Puedes aceptar todas, rechazarlas o configurar tu elección. Más información en la política de cookies.